Vinos ecológicos
El respeto empieza en el viñedo
La agricultura ecológica prescinde de pesticidas, herbicidas y fertilizantes de síntesis, y apuesta por suelos vivos y un viñedo en equilibrio con su entorno. Se trabaja con abonos orgánicos, cubiertas vegetales entre las cepas y métodos que favorecen la biodiversidad, de modo que la viña se defiende mejor por sí misma.
Esa salud del campo se nota en la copa: uvas más equilibradas y un vino con más verdad de su lugar. No es casualidad que muchos de nuestros pequeños productores partan siempre de aquí.
Qué garantiza el sello ecológico
En la Unión Europea la viticultura ecológica está certificada (la conocida hoja verde), con controles e inspecciones periódicas. No es una etiqueta de marketing: detrás hay un organismo que verifica que se cumple la norma, año tras año.
Ecológico, natural o biodinámico: no son sinónimos
- Ecológico: se refiere al cultivo de la uva, sin químicos de síntesis.
- Natural: añade a ese cultivo una bodega sin aditivos ni correcciones.
- Biodinámico: va un paso más allá con preparados naturales y el ritmo de la naturaleza.
Por eso un mismo vino puede ser ecológico y, además, natural o vegano: son etiquetas que se suman, no opciones que se excluyen.
Aprende más y descubre categorías cercanas
Si quieres entender bien el proceso, te lo contamos en Qué es la viticultura ecológica y en vinos orgánicos y vinos tradicionales. Y si buscas un paso más en el respeto al viñedo, descubre los vinos biodinámicos; si te interesa la bodega tanto como el campo, mira los vinos naturales. En Bodegas Arane seleccionamos cada ecológico por lo que aporta, no solo por su certificado.


