Vinos de mínima intervención
El foco está en la bodega
Aquí lo decisivo es lo que NO se hace una vez la uva entra en bodega. Se interviene lo justo para que cada botella conserve el carácter de su origen y de su añada. Son vinos auténticos, hechos con paciencia y con la mano de quien deja que la naturaleza haga su trabajo.
Qué significa en la práctica
- Pocos o ningún aditivo enológico durante la elaboración.
- Fermentaciones espontáneas con levaduras autóctonas, las del propio entorno.
- Sin correcciones que homogeneizan el sabor de un año a otro.
- Sulfitos al mínimo, solo los imprescindibles para que el vino llegue bien.
Qué esperar en la copa
Son vinos que cambian de una añada a otra, porque no se busca que todas sepan igual. Esa es justo su gracia: encontrarás más matices, más frescura y, a veces, perfiles algo distintos de lo que dicta el supermercado. Si te gusta descubrir, esta categoría es para ti.
Una familia de vinos conscientes
Esta categoría es prima hermana de los vinos naturales —de hecho, todo vino natural es de mínima intervención— y encaja con la filosofía de los vinos biodinámicos. En Bodegas Arane seleccionamos a los pequeños productores que mejor representan esta forma de entender el vino.








